• Enrique Cadícamo

     

    Cuando en 1880 Angel Cadícamo, de 25 años; su esposa: Hortensia Luzzi, de 21, y Antonio - el primogénito, de 4 - arribaron a Buenos Aires procedentes de San Demetrio Corone - Cosenza, Italia -, la Argentina estaba viviendo, en los comienzos de la llamada "etapa modernista", la transición presidencial entre Nicolás Avellaneda y Julio A. Roca, quien el 12 de octubre de ese año asumió el ejercicio de su primer mandato.

     

    Tras habitar un tiempo en la ciudad, la familia Cadícamo - con su nuevo retoño: María Laura - decide emigrar al pueblo bonaerense de Gral. Rodríguez, en donde Angel se emplea como mayordomo de estancia. Allí, durante los cuatro años siguientes nacieron José María y dos criaturas más que fallecieron poco después del alumbramiento. Luego se mudaron al vecino pueblo de Luján, donde el jefe de familia esta vez monta una pequeña empresa encargada de delimitar con alambrado los terrenos de la zona. Permancieron cinco años en aquella localidad religiosa, en el transcurso de los cuales los Cadícamo trajeron al mundo tres niñas más: María Adela, Amalia Rosalía y Herminia Verónica.

     

    La numerosa familia retorna al citado pueblo de General Martín Rodríguez; más precisamente, a la estancia de los Maireles donde don Angel vuelve a desempeñarse como mayordomo. Fue en esa hacienda donde a las 8 de la mañana del 15 de julio de 1900 (año final del siglo XIX), nació DOMINGO ENRIQUE CADÍCAMO, décimo y último hijo del trabajador matrimonio italiano, bautizado en la iglesia Nuestra Sra. del Carmen, patrona del pueblo.

     

    Aproximadamente en 1905 regresan a Luján y se asientan en una casona que compran en la zona céntrica.

     

    El pequeño Domingo aprendió a leer con sus hermanas María Adela y Herminia Verónica; ventaja que le significó entrar directamente al segundo grado del colegio de los Hermanos Maristas

     

    En 1910, cuando la patria cumplía su primer siglo, la familia Cadícamo se mudó al barrio de Flores, entre los grandiosos festejos encabezados por el presidente José Figueroa Alcorta y la Infanta española Isabel de Borbón.

     

    Domingo (por entonces, lógicamente, era llamado por su primer nombre) completó sus estudios primarios en las escuelas Saturnino Segurola y General Urquiza - ambas de Flores -. Luego cursó el nivel medio en el Colegio Nacional Mariano Moreno.

     

    En 1919 comenzó a desempeñarse como escribiente en el Archivo del Consejo Nacional de Educación. Allí entabló amistad con Leopoldo Lugones, Héctor Pedro Blomberg y Enrique Banchs, entre otros consagrados hombres de letras. Quien trabajaba en un escritorio vecino al suyo era Pablo Suero, un dramaturgo y crítico teatral cuyo nombre, más allá de su obra, ganó repercusión tanguera por haber sido el primero en incentivar al protagonista de esta reseña para que continuara en la senda de la poesía popular, luego de que éste le diera a leer alrededor de 1920 una letra intitulada Pompas, la misma que cuatro años después se convirtió en su famoso tango inicial, con música adaptada por el pianista Roberto Emilio Goyeneche y que fue estrenado por Carlos Gardel, quien lo plasmó en dos versiones discográficas: una registrada en Barcelona, el 27 de diciembre de 1925, y la otra en Buenos Aires, el 23 de septiembre de 1927. En menos de ocho años, "El Zorzal" llegó a grabarle a Cadícamo un total de 23 temas.

    Como dato curioso vale acotar que Goyeneche falleció poco antes de la primera grabación, el 22 de abril de 1925, motivo por el cual el poeta decidió cambiar el título de Pompas (indeseable coincidencia relacionada con las pompas fúnebres), por el de Pompas de jabón.

     

    En 1936 llegó a Río de Janeiro acompañado por "El Oriental" José Razzano y Charlo, quien tenía programadas una serie de presentaciones en el Casino de Urca y Radio Tupí, en las cuales, entre tango y tango, el poeta recitaría sus glosas. En ese viaje nació Ave de paso (de Cadícamo y Charlo).

     

    Con su inseparable amigo y colaborador Juan Carlos Cobián, en noviembre del 37 emprende un viaje hacia Nueva York. Allí permanecieron durante más de un año, haciendo historia en los más extraordinarios registros de la bohemia norteamericana.

    A su regreso, ante la insistencia de sus colegas, formó parte del directorio de SADAIC durante períodos presididos respectivamente por Canaro y Lomuto, entre los años 40 y 45.

     

    Cadícamo vivió sus últimos años con una salud de hierro que le permitió desempeñar una actividad intelectual lúcida y dinámica, mediante la cual continuó impulsando proyectos hacia el futuro, a la vez que rememoraba los ayeres lejanos, haciéndolos trascender desde la enorme importancia de sus fieles testimonios. "No es cierto eso de que todo tiempo pasado fue mejor. Hoy la ciudad, la vida, son mejores que antes", dijo una vez, tratando de hacernos conformar con el cautiverio al que nos somete la inquieta modernidad. Sin embargo, él sabía, como nosotros presentimos, que aquella belle époque jamás podrá ser ni siquiera imitada artificialmente por los avances o retrocesos de la ciencia tecnológica.

     

    El 19 de octubre de 1999 a raíz de una descompensación renal tuvo que ser internado en la clínica Bazterrica por un par de días, lo que le impidió asistir al homenaje que esa misma noche se le realizó en el Teatro Cervantes. En sus previos 99 años sólo había sido hospitalizado en dos ocasiones (1908 y 1950) por el mismo motivo - operación de hernia -. El 25 de octubre volvió a ser internado, esta vez en la Fundación Favaloro, donde permaneció hasta el 14 de noviembre, retornando doce días más tarde. Allí se ocupó de sus quehaceres artísticos, como por ejemplo, el disco Cadícamo 2000, en donde reunió algunos de sus tangos inéditos. Su última publicación fue el prólogo del finísimo libro de fotografías Tango, de Aldo Sessa.

    A las 10 y 30 de la mañana del 3 de diciembre, su corazón, que llegó a latir en 100 años diferentes, se detuvo tras 36.300 días de marcha. Lo que no pudo ni podrá detenerse es su legado creativo.

    Ampliar la noticia

    Historia del Tango. Señores… Don Francisco Canaro – Parte 1

    Cubre una parte muy importante de la historia del tango rioplatense. Lo reúne todo como músico, compositor, director, productor teatral y cuna uruguaya más triunfo en Buenos Aires y en el mundo. Rodolfo Ghezzi nos cuenta la historia del popular Pirincho Canaro

    Francisco Canaro (I)

    Por
    Rodolfo Ghezzi   

    El  diez de Marzo de 1925 partía desde el puerto de Buenos Aires el vapor “Luteria”. Entre otros pasajeros llevaba a bordo a un grupo de músicos que se dirigían a París para continuar con la aventura que otros habían iniciado años antes en Europa tratando de imponer el Tango.

    Orquesta Francisco Canaro, destacada en la historia del tango



    Al frente de esta Orquesta Típica, se encontraba uno de los hombres más importantes que la música rioplatense ha llegado a tener en toda su historia: se llamaba Francisco Canaro. Entre otros y gracias a él, el tango triunfo en Argentina primero, en París después, para imponerse definitivamente en los Estados Unidos.


    Este viaje que lo llevaría a la Ciudad Luz, estuvo lleno de anécdotas que el propio Canaro recordaba con mucha gracia. Resulta ser que el Sindicato de Músicos de Francia había impuesto su criterio contra la actuación de músicos extranjeros, salvo que se trataran de “excepciones especiales”.


    El que sería, además de músico, el más grande empresario del Tango, vistió a toda la orquesta con trajes de gaucho, a su hermano Rafael lo proveyó de un serrucho para que le sacara sonidos y a la acompañante clandestina de uno de los músicos, de nombre Asprela, la hizo adornar con una vestimenta típica de la Pampa, para que cantara canciones campestres, con la poca voz que tenía. Recordaba el director: “Fue un corso. Mi hermano con el serrucho y la piba Asprela, cantando y simulando tocar la guitarra. Pero era “atracción especial”. La trampa consistió en que por cada canción con serrucho con la piba Asprela, le metíamos cinco tangos auténticos”.


     Hablaremos de esta etapa de París y del salto a Estados Unidos. Canaro llegó a tener en esa época, tres orquestas: una se había quedado en Buenos Aires,  otra la que estaba en Europa y luego la que viajó a Estados Unidos. Para la ocasión, hizo desplazarse a varios músicos que se encontraban en la capital argentina. El reconocimiento mundial a la orquesta de Canaro, llegaría también al Japón. Se puede afirmar rotundamente que el tango triunfó en tierras niponas, gracias al gran uruguayo. ¡Y que decir de España!


    Muchos mayores recordarán en aquél final de la década de 1920 al Trío Argentino que durante muchos años hizo furor por estas tierras: el que integraban Irusta, Fugazot y Demare. Otro invento y otro éxito de Canaro. Recordemos que un año y medio antes de la llegada de su orquesta a París, Carlos Gardel ya había cantado junto a José Razzano en el desaparecido teatro Apolo de la calle Alcalá de Madrid.


    Años después, coincidirían en la capital española para las fiestas de Navidad, compartiendo mesa y mantel con varios amigos. La magnífica relación entre ambos artistas iba cuajar en una sociedad que se concretaría después de la gira que terminó con la muerte del cantante. La tragedia impidió lo que hubiera sido una auténtica unión para el éxito.


    En las próximas dos notas intentaré relatarles la historia de este hombre, hijo de inmigrantes italianos que llegaron al Río de la Plata en la segunda mitad del siglo diecinueve, y se establecieron en el pueblo de San José, Uruguay, donde nació Francisco en el año 1888. Poco tiempo después, toda la familia  se trasladó a Buenos Aires, donde las posibilidades de trabajo eran mayores.

    Historia del Tango. Uno de los innumerables discos grabados por Francisco Canaro, éste con su Quinteto Pirincho


    En la habitación de una casa de inquilinato, se hacinaban los padres y  los ocho hijos. El progenitor trabajaba algunos días al mes y lo poco que ganaba no era suficiente para llenar tantas bocas. Pobreza infinita que lo obligó desde muy pequeño a tener que realizar los oficios más duros para poder llevar alguna moneda que aliviara la paupérrima situación. Parece mentira, pero Francisco Canaro llegó a ser uno de los hombres más ricos del mundo artístico, gracias a la música y a su capacidad empresarial.


    Una historia llena de anécdotas y de hechos que han marcado la difusión del tango. Entre las primeras, citemos por ejemplo, que gracias a Canaro,  el tango entró por primera vez en los salones más distinguidos de la aristocracia porteña. Hasta entonces, solo era música marginal, de arrabales y de gente de averías. Ricas historias que les invitó a compartir en las próximas notas.


    RAÍZ ARGENTINA
    , el sentimiento argentino en España y Europa

    Ampliar la noticia

    Denise Anne Clavilier plasma “Barrio de Tango” en París, Francia

    Rodolfo Ghezzi, Académico del Tango en Madrid, nos habla de Denise Anne Clavilier, Académica del Tango en París, y de su libro “Barrio de Tango”. Que París bien lo es.
     
     
     

    Denise Anne Clavilier

    Por  
    Rodolfo Ghezzi    

    El destino o la casualidad, según se mire, pueden depararnos encuentros con seres que enriquecerán nuestro conocimiento y nos brindarán infinitas razones para dar gracias a la vida por haber tenido la fortuna de conocerlos.

    El primer día del pasado mes de Septiembre terminaba mi estadía en Argentina. Por la mañana fui a despedirme de los amigos de la Academia Nacional del Tango en Buenos Aires, donde el lunes 16 de Agosto había recibido el Diploma de Académico Correspondiente en Madrid.
     
     
    Denise Anne Clavilier y Rodolfo Ghezzi, posando junto al bandoneón de Aníbal Troilo, en la Academia Nacional del Tango de Buenos Aires, Argentina.


    Walter Piazza, Secretario de la Presidencia, siempre atento, eficaz y diligente, tuvo la gentileza de presentarme a Denise Anne Clavilier e invitarnos a dialogar en un despacho, donde él hizo las veces de anfitrión. Luego nos tomó unas fotografías con el bandoneón de Aníbal Troilo de fondo, nada menos. Seguimos hablando,  intercambiamos tarjetas y nos despedimos.

    Denise presentaba al día siguiente en la Academia, su libro “Barrio de Tango” y también recibía el Diploma que la acreditaba como Académica correspondiente en París.
     
    Denise Anne Clavilier y Luis Alposta, durante la presentación de su libro "Barrio de Tango" en la Academia Nacional del Tango de Buenos Aires, Argentina
     

    Estando ya ella en Francia y quien escribe en España, comenzamos el intercambio de información. Me hice adicto a su blog donde encuentro abundante información, no solo sobre Tango, sino de diversas actividades culturales que se desarrollan en Argentina y Europa.


    “Barrio de Tango”

    Había tenido oportunidad de hojear el libro en Buenos Aires y ahora que lo he recibido tengo en mi colección una auténtica joya bibliográfica. “Barrio de Tango” es una antología bilingüe publicada en París, fruto de la investigación de Denise Anne Clavilier, editada por Editions du Jazmín.
     
     
    Portada del libro Barrio de Tango de la francesa Denise Anne Clavilier

    Consiste en 231 letras de 97 autores desde 1916 hasta 2008, repartidas en 37 capítulos y un CD producido por el autor y cantante argentino Litto Nebbia.  Está prologado por la autora y tiene un epílogo de un auténtico sabio del Tango, Luis Alposta, autor de los deliciosos “Mosaicos porteños”. La portada está diseñada en base al típico dibujo del fileteado, arte popular de Buenos Aires que envuelve a una pareja de bailarines de tango. Aquí el responsable se llama Jorge Muscia.


    Me comentaba Denisse que en este trabajo, “intenté dar al lector francófono lo fundamental de la cultura popular porteña a través de una selección de letras que nos cuentan toda la relación que existe entre el Tango y la ciudad, lo que me permite aclarar todo el contexto histórico social, lingüístico, de una manera fácil de leer, con esta estructura en cuadras y esquinas, tandas de letras con algo en común y relatos sobre el punto común de las letras, integrando al libro como un juego de pista para los lectores”.

    La autora ha publicado también “Homenaje a Horacio Ferrer” en la revista francesa Triages y “200 años después”, antología bilingüe de poesía popular porteña. Recomiendo especialmente su blog
    BARRIO DE TANGO


    RAÍZ ARGENTINA
    , el sentimiento argentino en España y Europa


    A pedido de lectores, a través de EDITIOS DU JASMIN o de BARRIO DE TANGO podrán hacerse con el libro.
     
     
     
    Ampliar la noticia

    Historia del Tango. Señores… Don Francisco Canaro – Parte 2

    “Si bien muchos indican que fue Julio De Caro el gran renovador del Tango, es cada vez mayor la corriente que lo ve a Canaro como el que se atrevió, años antes, a innovar, en un auténtico desafío a lo establecido”, nos dice Rodolfo Ghezzi.




    Francisco Canaro (II)

    Por
    Rodolfo Ghezzi 


    Entre las grandes logros de Francisco Canaro que adelantábamos en la primera nota justamente al final de la misma, estaba una de sus grandes victorias: que el Tango entrara por primera vez en los salones de la aristocracia porteña, reacia a aceptar una música a la que calificaban de orillera, procaz , arrabalera y propia de prostíbulos y conventiyos(1).


    Esa clase alta que rechazaba todo lo que tuviera origen popular, se olvidaba de sus propios orígenes, enraizados en la fusión de antiguos nombres de la conquista y de las familias criollas.
     
     
    De smoking, la señorial orquesta del maestro Francisco Canaro, un conjunto típico que una larga época en el tango rioplatense
     
     
    Vamos a los hechos: está actuando Canaro con su orquesta en un famosa sala de fiestas de Buenos Aires, el Pigall, cuando un cliente de los habituales lo llevó a ver a una señora de alta alcurnia que quería contratarlo. El maestro recordaba con afecto este hecho: “Se llamaba nada menos que Paz Anchorena (en Argentina el doble apellido lo usan las familias muy tradicionales). Y sus recomendaciones me causaron mucha gracia: quiero que comprenda que las señoras y niñas que frecuentan mi casa son de distinta condición a la que ustedes acostumbran a tratar en los cabarets donde ustedes actúan. Quiero que los músicos se porten como si no estuvieran en la fiesta. Nada de miradas intencionadas y guiños. Quiero que no tomen una sola copa mientras dure el baile. Y sobre todo, no deben cantar la letra de ningún tango y mucho menos esa que dice “la catrera está cabrera”... (2 y 3)


    Aquella fue la primera vez que músicos de tango, actuaron vestidos de riguroso smoking. El sitio, uno de los bellísimos palacetes que se pueden contemplar en Buenos Aires, se llamaba precisamente “El Palacio de los Paz”, que luego fuera sede del Círculo Militar, frente a la Plaza San Martín. Desde entonces, la orquesta de Canaro era número artístico fijo en las fiestas de la alta sociedad, actuando hasta dos veces por semana en dichas reuniones.
     
     
    Rafaela Canaro contemplando una interpretación del maestro Jorge Dragone, en la constitución del conjunto Francisco Canaro, en fechas recientes


    El uruguayo que tuvo que sobrevivir  en su niñez vendiendo diarios en una esquina, lustrando zapatos, haciendo de pintor de brocha gorda, continuaba rompiendo moldes, entraba por la puerta grande de los que decidían en el País,  introduciendo también en la orquesta la figura del cantante y atreviéndose a desafiar a los “machistas” con la incorporación de la mujer como vocalista. Subió por primera vez al escenario a quién él llamo “Azabache” por su negra cabellera y que luego sería bautizada por Libertad Lamarque “La Ñata Gaucha”: Azucena Maizani. 


    Si bien muchos indican que fue Julio De Caro el gran renovador del Tango, es cada vez mayor la corriente que lo ve a Canaro como el que se atrevió, años antes, a innovar, en un auténtico desafío a lo establecido.


    A fines del siglo XIX y comienzos del XX, los conjuntos  estaban integrados por tres o cuatro intérpretes y determinados instrumentos, entre ellos la guitarra y el violín. En 1906, el uruguayo tenía su propio trío y componía su primer tango, “La barra fuerte”  Años más tarde sustituyó la guitarra por el contrabajo (1917). Un año antes había revolucionado el ambiente tanguero, formando su propia orquesta con quince músicos. Comenzaba la verdadera historia de la Orquesta Típica. Nos quedan los años más prolíficos del gran creador, pero eso lo dejamos para la próxima entrega.


     (1) Casa de vecindad, de aspecto pobre y con muchas habitaciones, en cada una de las cuales viven uno o varios individuos o una familia. (Diccionario Lunfardo, J. Gobello)

    (2) “Todo es Historia” Septiembre 1968.
     
    (3) Catrera: Cama (Del tango “Mi noche triste”)



    RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa

    Ampliar la noticia

    Historia del Tango. Señores… Don Francisco Canaro – Parte 3

    “Yo tuve oportunidad de tener cantores mejores que los que me acompañaron, pero me quedé con los míos. Porque yo exigía más corazón que voz, más sentimiento que técnica. Los cantores que cantan mirando el reloj o pensando en la billetera no llegan a nadie, no penetran, resbalan. El tango es para cantarlo con `tutti´. Gratis o por dinero, pero poniendo siempre el `cuore´”, dice en su momento Francisco Canaro.



    Francisco Canaro (III)

    Por
    Rodolfo Ghezzi  


    Cuando Francisco Canaro regresó a la Argentina luego de sus éxitos en España, Francia y Estados unidos, se encontró con un panorama completamente distinto al que dejó. Había pasado mucho tiempo y nuevas orquestas ocupaban su lugar. Estratega empresarial sobre todas las cosas y teniendo en cuenta el auge que comienza a manifestar la radiotelefonía, pocos años antes descubierta, programó una gira que tocó los rincones más alejados del extenso país.
     
    Cartel de la presentación de Francisco Canaro y su orquesta en Japón


    El nombre de Francisco Canaro estará en boca de los paisanos de las extensas llanuras pampeanas, de los curtidos peones de la Patagonia, de los sufridos habitantes de las calurosas tierras del Noreste y de los descendientes más autóctonos de los indígenas del Noroeste. Cuando después de ese recorrido  la Orquesta de Canaro suena en programas radiales desde Buenos Aires, es el más popular.

    Corría el año 1928, había perdido posiciones en la capital pero todo el país lo conocía. En esa gira por los pueblos más remotos de la patria argentina, llevó consigo a un cantante que sería después una auténtica revelación: Charlo. Vendrán luego años difíciles. En 1930 se produjo el derrocamiento del presidente  Hipólito Irigoyen por un golpe militar y la crisis económica que recorría el planeta, tocaba a la rica Argentina y a sus habitantes. Canaro no tenía problemas económicos. Había pasado los 40 años y decidió tomarse un tiempo de descanso en un pueblo del norte argentino.


    Cartel de la presentación en Japón de la Orquesta Francisco Canaro, con la gestión de su hija Rafaela y la dirección musical del pianista Jorge Dragone
     
    Antes de viajar, Luis Cesar Amadori le pidió que le pusiera música a una letra que luego sería uno de los grandes éxitos del tango, “Madreselva”. A su regreso del retiro voluntario, se encontró con que el éxito de esa canción lo ha encumbrado definitivamente. Los dueños de las emisoras más populares se pelean por contratarlo. También fue el pionero de las revistas musicales.


    Su comedia “La muchachada del centro” batió todas las expectativas con 900 representaciones. Continuó haciendo teatro, bailes, realizó grabaciones con Carlos Gardel. Los años treinta y cuarenta, fueron de grandes éxitos para Canaro. Tuvo mala suerte con el cine como empresario. Fundó su propia compañía cinematográfica llamada “Río de la Plata”. Entre las películas que salieron de su nueva actividad, recordemos “La muchacha del circo”, donde despuntaba una nueva actriz,  María Eva Duarte, la que sería la esposa de Juan Domingo Perón y para el pueblo, la inmortal Evita.


    A partir de 1940 irrumpen con fuerza nuevas orquestas típicas: Juan D’Arienzo, Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo  y muchos más. Canaro tiene que adoptar nuevas estrategias para sobrevivir en el Tango. No se le ocurre mejor idea que convocar grandes bailes en el famoso estadio Luna Park de Buenos Aires, generalmente usado para combates de boxeo, donde una multitud acudirá a danzar todas las semanas con grandes recaudaciones en taquilla. Eran aquéllas parejas que le habían seguido cuando jóvenes y ahora venían a revivir junto al maestro, los hermosos años que les hizo vivir.
     
     
    La popularidad de Francisco Canaro en Japón es enorme y a ese país oriental ha vuelto aún en los años finales de su vida. Ahora lo sigue haciendo el conjunto orquestal que gestiona Rafaela Canaro


    Su vida transcurrió apaciblemente desde entonces, fue el fundador de SADAIC, la sociedad de autores de Argentina, de vez en cuando viajaba a Japón a rememorar sus grandes éxitos y se presentaba en programas de televisión como testigo fundamental en la historia del Tango.


    Uno de sus recuerdos más elocuentes: “Yo tuve oportunidad de tener cantores mejores que los que me acompañaron, pero me quedé con los míos. Porque yo exigía más corazón que voz, más sentimiento que técnica. Los cantores que cantan mirando el reloj o pensando en la billetera no llegan a nadie, no penetran, resbalan. El tango es para cantarlo con `tutti´. Gratis o por dinero, pero poniendo siempre el `cuore´”. Falleció en Buenos Aires en 1964, meses antes que otro gran uruguayo, el cantante de tangos Julio Sosa.



    RAÍZ ARGENTINA
    , el sentimiento argentino en España y Europa
     
    Ampliar la noticia

    Historia del Tango. El sentido adiós a Aníbal Arias

    Nuestro colega y amigo Rodolfo Ghezzi, Académico Correspondiente en España de la Academia Nacional del Tango, con sede en Buenos Aires, Argentina,  glosa la personalidad y aporte al tango del desaparecido guitarrista argentino Aníbal Arias, presente en tantas y tantas actuaciones y grabaciones de grandes figuras de la música rioplatense.


    Aníbal Arias, figura destacada del tango

    Aníbal Arias, guitarrista argentino fallecido el 3 de octubre 2010 en Buenos Aires, Argentina. Ya pertenece a la historia del tango


    El Tango acaba de perder a otra de sus grandes figuras. Mal año este que nos está castigando con tristes noticias. El pasado domingo 3 de Octubre decidió dejarnos uno de los más grandes guitarristas que ha tenido nuestra música. Aníbal Arias, 88 años, notable en todos los sentidos, está reconocido como uno de los inmensos talentos que hasta último momento, nos deleitaron con su arte. Hasta no hace mucho, integraba la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires y era el único guitarrista entre más
    de treinta maestros.

    La muerte de Aníbal Arias no ha dejado indiferente a los amantes del Tango. Ayer me escribía Denise Anne Clavilier (1) desde París,  comentando la noticia . Inmediatamente me puse en contacto con Gabriel Rivas, violinista que compartió varios años con el maestro en la Orquesta arriba mencionada. Me manifestó su admiración como músico y destacó su compañerismo y humildad.

    Aníbal Arias, eximio guitarrista del tango argentino, en uno de sus CDs

    Había nacido en el barrio de Villa Devoto en Buenos Aires el 20 de julio de 1922. En su carrera que comenzó con pocos años, contó con la influencia de su padre, guitarrista, cantor e integrante del conjunto Acosta-Villafañe. La primera parte de su carrera la desarrollo en el folclore argentino, en lo popular y en lo clásico. Compartió esta experiencia con nombres emblemáticos  :  Los Arrieros Cuyanos, Waldo Belloso, Ramona Galarza, las Hermanas Berón y los Hermanos Barroso.

    Al final de la década del cuarenta en el pasado siglo, el Tango lo gana para su causa. Recordemos su paso por el cuarteto A Puro Tango, el trío de los dos Osvaldos, Tarantino y Risso, y luego con los cuartetos de Enrique Alessio, Jorge Dragone, Armando Pontier, Héctor Stamponi, Luis Stazo, Eduardo Ferri, Celso Amato, Francisco Grillo, Osvaldo Piro y José Libertella y entre 1969 y 1975, en el de Aníbal Troilo. A los cantores los acompaño a casi todos, a los más grandes. Por ejemplo, a Edmundo Rivero. Me cuenta Eduardo Aldiser, director de este medio,  que cuando el “el feo que canta lindo”iba a Rosario, él presenciaba los ensayos  y escuchaba el acompañamiento de Aníbal y sus compañeros guitarristas.
     
     
    Y recordemos otros solistas que contaron con el buen hacer del gran músico: Libertad Lamarque, Raúl Berón, Azucena Maizani,  Carlos Acuña, Tania (la mujer de Discépolo), Angel Cárdenas, Roberto Rufino, Julio Sosa, Floreal Ruiz, Enzo Valentino, Roberto Goyeneche, Nestor Fabián, Violeta Rivas, Alberto Morán, Jorge Sobral, Jorge Casal y Argentino Ledesma. Por supuesto que hay más, pero sería interminable. A partir de 1980 ingresa en la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, dirigida por Carlos García y Raúl Garello. 

    Portada de uno de los CDs de Aníbal Arias, guitarrista de tango de Argentina, con el bandoneonista Osvaldo Montes

    Fundó entonces la Escuela de Música Popular de Avellaneda, siendo titular de las cátedras de Historia del Tango y Guitarra Tango. Fue titular de la Academia Nacional del Tango y de la Academia Argentina de Música. También formó dúo varios años con el bandoneonista Osvaldo “Marinero” Montes (compañero también en la Orquesta del Tango) . Y según me confirmaba ayer Gabriel Rivas, también lo había formado antes con Arturo Penón, uno de los “fueyes” míticos de la orquesta de Osvaldo Pugliese.

    Aníbal Arias fue participante de Guitarras del Mundo y formó parte de la producción del proyecto Café de los Maestros. Hace cuatro años grabó Querido Chamamé  junto al bandoneonista Antonio Príncipe, sobre músicas litoraleñas. Nunca abandonó el folclore.

    Había sido distinguido con La Orden del Porteño de la Asociación Gardeliana Argentina, el Gardel de Oro (del Centro Cultural del Tango) y el premio Fundación Casa del Tango.
    Por Rodolfo Ghezzi

    (1)   
    Denise Anne Clavilier: Acádemica Correspondiente a París de la Academia Nacional del Tango de Argentina. Autora del libro “Barrio de Tango”. Recomendamos su página en Internet, pinchando en su nombre, donde se puede leer una nota dedicada al maestro Aníbal Arias.
    RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argetino en España y Europa



    Ampliar la noticia

    Historia del Tango. Vuelven Los Astros del Tango y Argentino Galván

    Fueron esos años en los que las tres grandes emisoras porteñas echaban el resto con grandes orquestas, e incluso volvían a reunir a algunas de ellas, como la Orquesta de las Estrellas de Miguel Caló hacia 1963. En Radio Splendid tuvieron sus grandes ciclos de 1958 al 60 "Los Astros del Tango"


    Eran siete que sonaban como toda una sinfónica... del tango, tenían la magia de un arreglador insuperable, como Argentino Galván. Esos siete monstruos pertenecen a la Historia del Tango con merecimientos sobrados.
     
     
    Nuevo CD con todos los grandes temas grabados pos Los Astros del Tango, que están en la Historia del Tango

     
    Aquí va la alineación de los campeones, que dicen en las trasmisiones deportivas: los violinistas Elvino Vardaro y Enrique Mario Francini, el virtuoso bandoneonista Julio Ahumada, Jaime Gosis en el piano, Mario Lalli en viola, José Bragato en cello (a quien luego reemplazó Enrique Bourget) y Rafael del Bagno en contrabajo.
     
    Debutaron en Radio Splendid y grabaron tres discos notables, cada uno de ellos dedicado a dos autores: De Caro y Cobián, Arolas y Bardi y Delfino y Aieta.

    Esos tres long plays fueron oro en polvo en su momento. Luego los copiaron más que reeditaron, pero sin cuidad la calidad. Y ahora salen en Buenos Aires publicados, con excelente remasterización. El álbum doble Los Astros del Tango incluye por primera vez todo lo grabado por el mítico y efímero conjunto en aquellos tres LP.

    Podemos decir que se hace justicia con grandes músicos y con Argentino Galván cuyo virtuosismo nos pasa desapercibido, pero que lo "escuchamos" en arreglos sublimes como el
    "Sur" grabado por Anibal Troilo con Edmundo Rivero un poco antes, en 1948 (¿"El" tango?).


    Eduardo Aldiser 

    RAÍZ ARGENTINA
    , el sentimiento argentino en España y Europa

     
    Ampliar la noticia