• Historia del Tango. De Mufas, Yetas y otras (Malas) Yerbas… por Tino Díez

    Con su amena y grata palabra llega Tino Díez desde su Ingeniero White bonaerense. Nuestro amigo, historiador y narrador del tango argentino, ya nos ha contado sobre El Tango en Bahía Blanca. Ahora se adentra en un tema internacional pero con connotaciones especiales en Argentina.


    De Mufas, Yetas y  otras (Malas) Yerbas…

    Por
    Tino Díez      

    Según las definiciones clásicas, Yetatore, se denomina a la persona a quien rodea la mala suerte, pero sin sufrir directamente sus efectos y deriva del italiano “iettatote”, pero se ha ido ampliado su aplicación no como sustantivo, sino como adjetivo calificativo, para designar a la persona que trae mala suerte y la lunfardía lo ha apocopado como “yeta” .

    Y en ese elenco de yetatores, figuran esencialmente  cantantes, jugadores de fútbol  y políticos, pero también algunos tangos famosos.
    Carlos Di Sarli, director de orquesta nacido en Bahía Blanca, Argentina. Uno de los grandes en la Historia del Tango


    Carlos  Di Sarli, es sin duda la figura que más sufrió este tipo de impiedad. ¿Fueron los celos artísticos de Juan D´Arienzo, los culpables de este mote? 

    O quizás y con más asidero de verdad fue lo que ocurrió cuando Di Sarli, responsable, serio, todo un señor de la vida, decidió prescindir de su presentador a raíz de una falta ética muy grave. El afectado comenzó a defenestrar a don Carlos, para terminar prohibiendo que se pronunciara su nombre e iniciando la fama muida que lo acompañó hasta su muerte.

    El tango “Adiós muchachos” no se pudo nombrar durante mucho tiempo en el ambiente por considerar que traía mala suerte. Elio Roca (Roberto Orlando Bracone Macceialli), de una irrupción excepcional en el ambiente melódico y cinematográfico, también tuvo esa catalogación nefasta.

    A finales del Siglo XX, en los noventa era habitual, en charlas de café pero también en algunos medios que, medio en broma pero muy en serio se nombrara al entonces presidente como Méndez.
     
    El ex arquero Carlos Fernando Navarro Montoya, integra esta nómina desgraciada, ya que se dice durante su actuación no menos de seis equipos perdieron la categoría e incluso en 1991, cuando lo mordió un perro en Chile, al otro día se murió.
     
    Existen aquellos que se aferran a las supersticiones y los que razonan inteligentemente y se burlan de los gatos negros y del martes 13, firmando tangos como “La yeta”, “Se acabó la yeta”, el “Cuarteto La Mufa” , “Contra la yeta” o invitando “preparate pal domingo si querés cambiar de yeta…”.

    El genial Joan Manuel Serrat le dedicó a esta creencia popular su tema “Toca madera”,
    Muchas décadas atrás, en “Fiero Chifle”,  Carlos Gardel, aconsejaba tocar fierro… Actualmente por estos lares,  se apela a tocamientos no tan tradicionales.
    El maestro porteño Osvaldo Pugliese y su orquesta, gran figura de la Historia del Tango


    Por último el nombre de Osvaldo Pugliese era – y es -  tomado como anti-mufa, en tal medida que en un sitio de Internet dedicado justamente a la yeta o a la mufa, toda vez que citan a un personaje conocido como de mal agüero, a continuación y entre paréntesis escriben el apellido del Troesma argentino,  gran director del tango.


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    Historia del Tango. El día que Osvaldo Pugliese fue al Hipódromo

    Sí, fue una vez, una sola vez, pero allí estaba Carlos del Mar y, como se sacó una foto, el cantor y difusor del tango argentino, ahora en Madrid, la tenía que tener y aquí está.


    Vamos a repasar a esta barra tanguera reunida en el mundo de los pingos y leguizamos. El maestro Joaquin Do Reyes, el popular cronista burrero Mineral, Eduardo del Piano, Alfredo de Angelis, Visconti, Claudio Matas, Beba Pugliese, el recientemente desaparecido y gran cantor de tango, Jorge Vidal, Jorge Rigo, Alberto del Rosal, varios acompañantes más y, por supuesto, el epicentro de esta nota, Osvaldo Pugliese y su motivador, Carlos del Mar.
     
     
    Osvaldo Pugliese, una figura en la historia del tango argentino, el día que fue al hipódromo


    Cuando en Buenos Aires se inaugura una estación del Metro porteño, con el nombre del gran director, "Malabia - Osvaldo Pugliese",  vaya esta perla de un domingo cualquiera en la Reina del Plata, con la flor y nata del tango rompiendo boletos en el HP. A ver si le pasó al maestro lo de aquella popular milonga.... "morocho, sus boletos son del siete, y el ganador es el ocho".

    Eduardo Aldiser  

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    Historia del Tango. Reportaje a Nelly Omar por Vaca Cubana

    El 10 de setiembre 2010 ha cumplido la cantante argentina de tango sus 99 años de vida, en plena actividad artística y cantando como siempre... muy bien. En la emisora AM 530 La Voz de las Madres de Argentina, los colegas Primo, Hugo y Luciano,  ( Vaca Cubana, sábados de 11 a 13 horas de Argentina) , entrevistaron a esta estrella permanente de nuestra música ciudadana,  que ya está en la Historia del Tango.


    He aquí la transcripción de la nota que ofrecen en su portal:
     
    Nelly Omar saludando al público en Argentina en una reciente presentación. Historia del Tango de Raíz Argentina, España


    "Nelly Omar cumplió 99 años el 10 de septiembre y en diálogo con Vaca Cubana nos contó parte de su vida y su relación con los medios de comunicación.


    VACA CUBANA: Buenos días, Nelly, y feliz cumpleaños!

    NELLY OMAR: Gracias por las felicitaciones por mis 99 (años). Yo me río porque ¡qué coraje que tengo! Hay que tener coraje para todavía presentarse, para que la gente la mime, la quiera, no solo acá en la Argentina , también del exterior. No sé realmente hasta cuándo voy a poder recibir los llamados, el afecto, el cariño de toda la gente.

    Agradezco doblemente porque esta radio la escucho, no siempre porque no estoy pegada todo el día en la radio pero sí la escucho.

    V. C.: Tenemos en nuestros datos que usted nació el 10 de septiembre de 1911 en  la localidad de Laguna Alsina.

    N.O.: Nací en el pueblo Bonifacio y me anotaron en Guaminí, porque no había registro civil y después de ahí a los seis meses me llevaron al campo que habían comprado mi papá y mi mamá porque se habían ganado la lotería, pero no es como dicen algunos de que era capataz, mi papá era el dueño. Hasta los cinco años estuve en el campo y gracias a Dios y ahí pude saber lo que es el amor al campo, a la tierra y a la patria.

    V. C.: ¿En esos años escuchaba la radio?

    N.O.: No, hasta los cinco estuve en el campo. Después a la edad escolar mi papá nos trajo al pueblo, a Guaminí  y ahí se me despertó la pasión por el arte, por el canto. Mi papá, no hay que olvidarse, vino de Italia a los doce años y ellos tienen un amor por la ópera, por los grandes cantantes, además de la cultura del trabajo. Él se hizo amigo de Gardel, y me llevaba los discos de Gardel y los ponía en la fonola y yo me lo pasaba escuchando a Gardel y a otros grandes cantantes como “Tito” Ruffo, (Enrico) Caruso. Y así cada seis meses mi papá venía a Buenos Aires y se volvía con discos de Gardel y yo me crié en ese ambiente de música.

    V. C.: ¿Cómo empezó su carrera profesional?

    N.O.: Mi papá falleció cuando yo tenía once años. Y mi mamá nos trajo a todos los más chicos, porque somos siete hermanos, pero vinimos los más chicos. Acá yo me empleé en una fábrica, después nos fuimos a vivir a la calle Conde y Federico Lacroze a media cuadra del Teatro Argo. Mi hermano Domingo, que era un gran cantante y le gustaba mucho Gardel, me dijo un día “te anoté en un festival” y ahí surgió “todo el desastre”… A un empresario de teatro le asombró mi voz. Invitó a  (Ignacio) Corsini y él me dijo que tenía una voz maravillosa porque cantaba sin micrófono, él me ofreció su guitarra para ir a la radio. Cuando yo le fui a pedir permiso a mi mamá para cantar con él, ella me dijo que “eso es lo que vos tenés que hacer” y ahí fui a probarme a la radio y así empezó todo. Esto sucedía en 1932 y tengo casi 80 años de trayectoria.

    V. C.: ¿Recuerda alguna relación con los medios de comunicación –radio o diarios-?

    N.O.: No, no había nada de eso, la única era la revista Antena, en esa revista una vez me sacaron una foto con Sabrina Olmos porque decían que nos parecíamos. La verdad que no nos parecíamos en nada. Después tuve la dicha de dar con buena gente porque en radio Splendid, aunque me inicie en radio Rivadavia me probaron ese día y a las seis de la tarde me estaban presentando al director artístico.  Los dueños me presentaron a Don Montiel que tenía “Cenizas del fogón” y en ese programa me quede 3 años junto con Enrique Muiño en la misma radio Splendid y radio Rivadavia. En esas dos radios fueron mis comienzos.

    V. C.: Es decir Nelly, que se cantaba en vivo en la radio

    N.O.: Claro, yo siempre canté en vivo

    V. C.: ¿Usted escuchaba los radioteatros?

    N.O.: Nooo! Qué voy a escuchar si venía del campo...

    V. C.: Usted disfrutó de la amistad de Eva Duarte…

    N.O.: Sí, sobre todo en el año 1940, porque yo me case en el ‘35 y me fui a vivir a Quilmes, estuve cinco años y ahí filmé una película que se llamaba “Canto de Amor” con Julio Irigoyen y Carlitos Bebán y la quemaron después del golpe del ´55, en ese desastre, la quemaron porque les molestaba la película porque estaba Nelly Omar.

    Me sucedieron tantas cosas que me han hecho reír, tanta ignorancia. Yo lo único que hacia era cantar y además siempre fui muy estudiosa; estudié guitarra, piano lastima que al piano lo tuve que vender cuando vino la revolución (“libertadora”, golpe de Estado de 1955)  me allanaron la casa y estuve 17 años proscripta y todos los que después ocuparon la presidencia nunca se acordaron de mi. No me pude ir a Europa, porque no tenía plata. Otros se fueron y volvieron como héroes, yo nunca fui héroe.

    V. C.: ¿No pudo trabajar durante todo ese tiempo?

    N.O.: Si hasta que un día Tita Merello me mandó a Uruguay a una confitería, no me acuerdo cual. Y ahí me salió un trabajo también para Venezuela y estuve ahí un año pero tampoco pude traer mucha plata porque no tenía yo un nombre para que me pagaran mucho, yo cantaba canciones criollas por ejemplo aquella de Atahualpa de “las vaquitas son ajenas” (El arriero) hasta que mataron a Renny Otolina, que era el presentador del programa.
     
    La cantante argentina Nelly Omar en una de sus actuaciones en Radio Belgrano de Buenos Aires, Argentina


    V. C.: Usted nombraba a Tita Merello, y me viene a la memoria enrique Santos Discépolo, Homero Manzi y tantos otros…

    N.O.: Discépolo, yo tengo un recuerdo inolvidable porque yo le estrené con Cané la zamba “Noche de abril”. Y cuando le hicieron un homenaje  en el teatro Alvear –que entonces era Discépolo- le hicieron el homenaje y yo tenía la música y le dije “Maestro ¿me la firma?” entonces me puso “para Nelly Omar, realidad potente, agradecido. Enrique Santos Discépolo, 1939” . Lo puse en un plástico para protegerlo y lo conservo como una de las reliquias más importantes. Y también fui muy amiga de Fermín Chávez, ese gran historiador, en el año 1950. Me hizo unos versos en ese momento y todavía acá tengo el libro y tengo todo, lo recuerdo con mucho cariño todo, porque felizmente me rodeé y me codeé con todos los grandes. Hace poquitas horas recibí el saludo de (el poeta) León Benaroz. También pude conocer a (Arturo) Jauretche y a tantos otros hombres importantes del país, al doctor Matera…

    V. C.: Pensaba en las persecuciones de muchos artistas populares como usted, completamente injustas y arbitrarias después del ´55.

    N.O.: Yo creo que lo mío fue lo más injusto porque en ese momento yo ya había grabado “La descamisada” y “Es el pueblo”,  pero como estos señores tenían tanto odio a todo lo que fuera peronismo y sobre todo a Perón  y a Eva Perón. A mí no me importa porque yo no me voy a poner de rodillas frente a nadie, solamente ante Dios y Jesús.  Por ejemplo cuando lo nombran interventor de Canal 7 a (Francisco) Petrone, que había estado en mi casa muchas veces, lo fui a ver para pedirle trabajo y no me recibió. Ni siquiera cuando Perón lo puso en una lista para votar a Frondizi lo volví a ver y también me cerró la puerta.

    V. C.: Y usted parece sin rencor…

    N.O.: No, sin rencor. Yo soy una persona con un carácter que se decir sí y no.

    V. C.: Y cuéntenos Nelly, aprovechando todas sus vivencias. Los grandes medios de comunicación ¿siempre jugaron un papel en contra del pueblo?

    N.O.: Yo tengo un gran recuerdo para Don Jaime Yankelevich, era como un padre para todos. Los que no lo recuerdan, allá ellos. Cuando uno estaba sin trabajo nos lo daba y cuando estaba bien le decía bueno vos descansá y le daba trabajo a otro que necesitara. Yo soy una persona que agradezco cuando me hicieron bien y también me guardo cuando me hicieron mal.

    V. C.: Fue declarada usted por la Presidenta de la Nación como Embajadora del Tango ¿Cómo lo ha vivido?

    N.O.: Yo estoy encantada y agradecida a Cristina Kirchner porque ella me convocó para saludarme y para decirme que había un Decreto para darme una ayuda a mí porque soy una jubilada que gano 900 pesos, y ahora gano 900, porque ganaba  ciento y pico. Entonces estoy agradecida a todas las personas que rodean a la Presienta que trabajaron para que yo reciba este reconocimiento. En cambio no puedo decir lo mismo de las personas que estuvieron antes, desde (Raúl) Alfonsín y todos los demás, ninguno hizo nada, yo tampoco nunca pedí nada. Una vez tuve una debilidad y le envié una carta a quien estaba en el Anses, a este señor (Sergio) Massa y tengo la carta y la copia, porque yo guardo todo y ese señor no tuvo vergüenza y me respondió la carta “mandándome a un abogado”, no tiene vergüenza, y ahora quiere postularse será mejor que lo ahogue el Tigre.

    V. C.: ¿Usted considera que los mismos que hoy hablan mal de Cristina Fernández con los mismos que combatían a Juan Perón?

    N.O.: Eso no lo podría asegurar porque yo no soy política. A mí me ofrecieron para ser Senadora y yo le contesté que no soy para eso porque yo estoy del lado del pueblo, de los que sufren, de la gente que necesita de la atención medica y todo eso lo llevaba en la sangre pero además lo aprendí de Evita Perón.

    V. C.: Le agradecemos mucho Nelly…

    N.O.: La agradecida soy yo porque me permitieron decir todas estas cosas que llevaba dentro del corazón. Yo soy del pueblo y amo a mi pueblo, los funcionarios son funcionarios. Ha sido un placer para mí hablar con la Voz de las Madres, con ellas trabaja una ahijada Susana  Jiménez, no es la diva, yo no me llevo bien con las divas.



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    Historia del Tango. Jorge Vidal, una voz que se apaga

    El martes 14 de setiembre 2010 nos dijo adiós otro grande del tango, Jorge Vidal. Se agolpan los recuerdos de los buenos momentos pasados viendo o escuchando (por esa radio que nos traía a Buenos Aires y sus ídolos) al gran cantor argentino.


    Compartimos este saludo con Carlos del Mar, quien nos ha aportado una fotografía donde él mismo, junto a Alfredo Martínez, el dueño de Mayo de Frutos, están con Jorge Vidal.
     
    Carlos del Mar, Alfredo Martínez y el cantor argentino de tango Jorge Vidal, ya en la  historia de nuestra música ciudadana
     
    Es Carlos también quien nos recuerda estos versos de Julián Centeya, para glosar al cantor de tangos:

    Cuando a cantar se lo llama
    no hay quien lo emparde siquiera,
    el canta de una manera...
    Se llama... Jorge Vidal.


    Y de aquellos recuerdos de presentaciones en radio, nos viene a la memoria un ciclo en el que lo patrocinaba una famosa bebida argentina... al finalizar cada anuncio, el locutor remataba con  "Y como dijo Vidal, tomáte un Pineral". Esos programas los abría y cerraba Jorge Vidal cantando este estribillo "A la barra de Boedo, Caballito y Puente Alsina, los espero en esta esquina que muy pronto volveré"...

    Al hilo de esos versos, nos valemos del adagio oriental... "nunca te recordaré, porque nunca te olvidaré". Por lo tanto,  no habrá vuelta sino permanencia y vivencias de sus tangos, cada vez que los difundamos en algún lugar del mundo.
     
    Desde Pergamino, Buenos Aires, Argentina, se suma Adolfo "Vasco" Zabalza a este momento de emoción a uno y otro lado del Atlántico, con lo suyo, con versos sentidos
     
    EL GRONE SE FUE PAL CIELO
    PARA CANTARLE A LOS SANTOS
    Y EL TANGO SERA SU MANTO
    QUE CUBRIRA SUS DESVELOS,
    EL CANTO DE NUESTRO SUELO
    EN SU GARGANTA CANORA,
    HABRA DE ESCUCHARSE AHORA
    SOBRE EL PROSCENIO ESTRELLADO,
    QUE DIOS LE HUBO PREPARADO
    ¡¡AL CANTOR QUE EL PUEBLO AÑORA!!
     
     
     
     
    Jorge Vidal, el gran cantor argentino de tango, que ya es parte de su historia grande
     
     

    Y esto nos comenta Roberto Palmer, que es siempre un Quilla Huasi:


    Amigos de Raíz Argentina,  conocí bastante a Don Jorge Vidal. 

    En el 59, estuvimos con el trío Valencia durante un mes en Rosario, compartiendo espectáculo con él en un auditorio en un parque al aire libre. Era un Señor, se había llevado a Roberto Grela (¡casi nada!) y agregó a los hermanos Peralta, buenos guitarristas rosarinos.
     
    Guardo un grato recuerdo de aquello porque el bueno de Grela me pasó un samba canción brasilero que había compuesto con letra de Gorrindo, con el que había hecho el tango Las cuarenta.... hermoso tiempo...luego lo seguí viendo mucho a Jorge en Sadaic. Cantor señero que marcó una época con Pugliese. Me adhiero a los deseos de que descanse en paz...
     
    Roberto Palmer

    Los colegas del Diario Popular de Bueno Aires inician así la nota sobre el adiós del cantor:

    El cantor de tangos Jorge Vidal, falleció ayer en esta capital, a la edad de 86 años. Nacido en Capital Federal el 12 de agosto de 1924 comenzó su carrera artística en la orquesta de Osvaldo Pugliese en 1948, y permaneció en ella hasta el año 1951.

    Grabó entre otros tangos Puente Alsina, Ventanita de Arrabal, Vieja Recova, a los que puso su impronta personal y lo catapultaron a la fama. Luego decidió probar suerte como solista y tuvo gran éxito. Grabó gran cantidad de discos, entre los que se recuerdan piezas como El Conventillo Cuaranta de Eduardo Marvezzi, Callejón de Marco y Grela, y Qué Sapa Señor de Enrique Santos Discépolo.

    En uno de sus últimos reportajes, concedidos al periodista Néstor Pinsón, el popular intérprete contó: “Desde joven tuve clara mi posición ante la vida, en lo social y en lo político, y tuve mucha suerte, Dios siempre estuvo a mi lado. Hubo muchas amarguras, propio de los hombres, pero las fui relegando a un rincón”.

    Jorge Vidal nació en el porteño barrio de Caballito, en la calle Méndez de Andes al 700, y fue el cuarto hijo, y único varón, después de tres hermanas.

    Sobre sus comienzos en el arte de cantar, Vidal recordaba que “el canto fue algo natural desde chico, aprendía escuchando la radio. Mamá me envió a estudiar solfeo y guitarra y también canto con el maestro Deferrari. Un aprendizaje breve que después me fue de gran utilidad”. Antes de ingresar a la Escuela Naval, Vidal cantaba en algunos cafés de Buenos Aires “donde no nos echaran”, y sus breves espectáculos eran “a la gorra”.
     
     
    Desde Madrid le decimos... Jorge, te esperamos en la esquina.


    Eduardo Aldiser

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    Tita Merello es Historia del Tango

    En estas Historias del Tango Argentino, Rodolfo Ghezzi , colega desde hace varias décadas residente en Madrid, nos glosa a la figura de  Tita Merello y su significación en nuestra música ciudadana, en la ciudad de Buenos Aires y en el sentimiento argentino.

     

    Tita Merello, Tita de Buenos Aires


     
    El martes 24 de diciembre de 2002 a los 98 años, murió Tita Merello. Actriz y cantante, símbolo de la cultura tanguera rioplatense, fue una de las personalidades más arrolladoras de la escena argentina: fundamentalmente en el Tango y en el Cine.
     
    Mujer polémica, franca, peronista hasta la “médula”,fue definida por el prestigioso periodista Jorge Göttling como “la Bardot de Puente Alsina, la Garbo del Abasto o la Dietrich de San Telmo”, todos conocidos barrios de la ciudad de Buenos Aires. Vivió una niñez llena de privaciones . Con poco años la ingresan en un asilo con una incipiente tuberculosis y es obligada a trabajar en una estancia cerca de Magdalena, en la provincia de Buenos Aires, como peón de campo y sirvienta, a cambio de casa y comida.

    En el año 1904 un vecino de ese barrio de San Telmo, de profesión cochero, registró como su hija a una niña nacida el 11 de Octubre en la calle Defensa 715. De nombre Laura Ana y Merelli de apellido, como su padre Santiago. Madre desconocida, tal vez por ser menor de edad, aunque luego Ana Ganelli, joven uruguaya de 23 años reconoció en la misma partida de nacimiento a Laura. Con cuatro meses de vida se queda sin padre y Ana se ve obligada a ingresarla a ese asilo de beneficencia. De esa etapa recordaría:

    “Yo sé lo que es la vergüenza y el miedo. Cuando estaba en el asilo, una noche me desperté con dolor de barriga, y vi con horror que mi bombachita estaba manchada de caca. Siento todavía el frío debajo de mis pies yendo al baño, y mis manos debajo del agua helada, para lavarla y volver a mi cuarto sin que nadie me escuchara ni me viera, además era la única bombacha que tenía”.

    A los doce años retorna a la casa de inquilinato (conventillo) para vivir junto a su madre. Analfabeta y pobre, debuta con un papel insignificante en una zarzuela en el teatro Avenida. En 1920, con dieciséis años “amparada por el desparpajo” (Göttling) se incorpora como corista al teatro Bataclán y canta su primer tango. Luego viene el teatro Maipo, donde comienza la otra historia: se convierte en vedette. A los 29 interviene en “Tango”, la primera película sonora del cine argentino junto a Libertad Lamarque, Luis Sandrini (el amor de su vida) y Pepe Arias, entre otros.

    Ya era Tita Merello y el cine la popularizó definitivamente. Películas inolvidables del cine argentino: La fuga, Arrabalera, Los Isleros, Guacho, Mercado de Abasto, El andador y Filomena Marturano , papel que también representaría más tarde en el cine, Sofia Loren. La mayoría de ellas realizadas durante la primera y segunda presidencia de Perón, fines de los cuarenta y principio de los cincuenta, en el siglo pasado, se entiende. Después de un tiempo retorna a la pantalla con Amorina (1961), El andador (1967), Viva la vida (1969), La Madre María (1974), El canto cuenta su historia (1976), Los miedos (1980) y Las barras bravas (1985), su última aparición en la pantalla.

    Un paréntesis amargo en su vida fue el que comenzó con la caída de Juan Domingo Perón en 1955: “me obligaron a que buscara trabajo en las carpas de los parques de diversiones, me cerraron las puertas de todos lados, y yo tenía que comer” Se tuvo que ir a México. Regresó en 1957. Ya no era la misma. Muchas cosas habían muerto en su interior. Y se notó en el teatro, en el cine, en su relación artística con la gente.

    Tangos famosos por Tita, cientos. Tal vez la letra que más se identifica con ella es la milonga que tantas veces tuvo que repetir en un escenario: “Se dice de mí....se dice que soy fea/ que camino a lo malevo/ que soy chueca y que me muevo/ con un aire compadrón.” . Y cómo no recordar entre su discografía, estos títulos: Del barrio de las latas, Arrabalera, Dónde hay un mango, Haragán, El que atrasó el reloj, Garufa, Julián, Que vachaché, Llamarada pasional.

    O sus frases famosas que tanto y tan bien la definían: “Estoy llena de miedos, como toda mujer sola”; “A los 19 yo ya sabía lo que era la vida. Sobre todo porque a esa altura ya se me habían destruido unos cuantos sueños”; “Soy una tremenda pecadora, porque fui una buscadora de amor. No me daba cuenta de que el amor no se busca, se encuentra”; “Me hice mujer a los 11 años, era peón”.

    En los últimos años de su vida se había refugiado en la Fundación creada por el prestigioso cardiólogo argentino René Favaloro. Vivía allí desde 1997. La mujer que la cuidaba y que había pasado la noche junto a ella en la habitación 924 del noveno piso de la Fundación, comentó que tuvo “una muerte como la que siempre deseó: en paz”. Sus restos descansan en el cementerio de la Chacarita en Buenos Aires, Argentina, junto a otros nombres memorables en la historia del Tango, entre ellos, Carlos Gardel. Seguramente les recordará alguna de sus frases famosas, puede que ésta sea una de ellas: “Alguien dijo que mi nombre es como el tango. Debe ser cierto, porque me siento un cacho de Buenos Aires. Mi barrio fue la calle, y mis amigas y enemigas, las noches.


    Rodolfo Ghezzi   



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    Historia del Tango. Miguel Andreis aporta sus recuerdos y vivencias con Rubén Juárez

    Nos dice Rodolfo Ghezzi:  “Estoy leyendo muchas notas, merecidas todas, en homenaje al gran cantante y bandoneonista Rubén Juárez, recientemente fallecido. Pero hay una que pertenece a un gran periodista cordobés, Miguel Andreis, director del semanario "El Regional" de Villa María,  Córdoba, Argentina,  que me ha llegado al corazón.
     


    Esta ciudad cordobesa está muy cercana, en Argentina,  a la de Ballesteros, lugar de nacimiento del artista. Yo mismo tengo una compañera de secundario , prima hermana de Juárez, con la que mantengo correspondencia virtual. Miguel era amigo de Rubén y compartió con él muchas horas y fue testigo de su éxito. Esta nota que a continuación podrán leer los amigos de Raíz Argentina , es publicada en la edición de  "El Regional" de Villa María, el sábado 5 de Junio 2010. Un fuerte abrazo”.

    Rodolfo Ghezzi.
     


    Rubén Juárez: el tango gime su silencioso adiós 
     
     
    Rubé Juárez entregado a su público en Buenos Aires, Argentina, con el Obelisco haciéndole guardia al Tango Argentino

    El whisky tuvo un amargo sabor. Era el último. El fueye sintió  un ataque de ciático y se quedo chato. Mudo. Sollozaba en soplidos cortos y lastimeros.  A los lejos un gemido de gorrión escruchaba al canillita que anunciaba tu adiós.  Se murió Rubén. El Gordo. Se fue despacio, bamboleándose como siempre. Derechito en la búsqueda de Pichuco  o el Polaco.

    Decime,  decime ahora ¿qué tango hay que cantar?...

    Por Miguel Andreis


     No sabrás... nunca sabrás
    lo que es morir mil veces de ansiedad.
    No podrás... nunca entender
    lo que es amar y enloquecer.
    Tus labios que queman... tus besos que embriagan
    y que torturan mi razón.
    Estás clavada en mí... te siento en el latir
    abrasador de mis sienes.
    Te adoro cuando estás... y te amo mucho más
    cuando estás lejos de mí.
    Tengo miedo  de perderte...
    de pensar que no he de verte.
    ¿Por qué esa duda brutal?
     
    Canta Rubén Juárez señores... allí está, instalado en la historia del tango argentino.
     


    De purrete te fuiste de tu natal y querida Ballesteros. Ya pintabas para diferente.  Te prendiste a una viola e incursionaste en el rock. Después, casi de piernas lampiñas,  llegó el bandoneón. Ese respiraba como vos. Se agitaba cuando tus dedos de cuadradas le daban franela a las teclas. Miles de pájaros brotaban con sonidos de miel desde ese negro que se henchía.  Buenos Aires te vio crecer la barba y desplegar el talento. Las noches de Sarandí se inundaban de canto… la vieja siempre al lado. Allí. Cuidando al nene…
    Tuve la sensación
    de que tu canto cruel
    lo habías robao, bandoneón...
    Recién comprendo bien
    la desesperación
    que te revuelve al gemir
    ¡Sos una oruga que quiso
    ser mariposa antes de morir!
    Y la vieja enloqueció de orgullo cuando a los 16 ganaste un concurso de tangos. La pucha que era difícil teclear y darle voz a las letras. ¡¡ Y qué voz varón… qué voz!!

    Cuando uno de los guitarristas de Julio Sosa, Héctor Arbello te descubrió. Se prendió  con vos pibe. Y llegaste a los oídos de Pipo Mancera, y te citó a “Sábados Circulares”. Nada menos que ahí. Y Troilo, tenés idea quién, te pidió si le permitías ser tu padrino…¡¡ Pichuco, gordo, Pichuco!! Claro, paró la oreja para escucharte…
     
    Es el pibe de Ballesteros que se vino para Avellaneda... es Rubén Juárez, tango argentino en su voz y su fuelle

    Manos laburantes moldearon tu arcilla,
    mezcla milagrera de obrero y gorrión,
    quien nace diariero morirá canilla,
    cumpliendo en la vida la ley del pregón.
    Por vos Buenos Aires se despierta al alba,
    colgando en el aire sus trapos al sol,
    sos el estribillo de un tango que arranca
    allá entre las teclas de una redacción.
    Y Pichuco te adoptó… sí, él te adoptó. Y fuiste referente de la noche porteña en Caño 14, El Viejo Almacén y Michelangelo… el purrete que de lompas cortos iba comprendiendo que los sueños suelen posarse en las manos. O en la voz….
    Bandoneón,  hoy es noche de fandango
    y puedo confesarte la verdad,
    copa a copa, pena a pena, tango a tango,
    embalado en la locura
    del alcohol y la amargura.
    Bandoneón,  ¿para qué nombrarla tanto?
    ¿No ves que está de olvido el corazón …?

    Ya tu rostro de flaco pintón, hacía juego con el canto y esa coordinación que seducía. “Si no hubiese aprendido de chico a tocar y cantar jamás lo habría logrado” decías con la naturalidad de un hornero que disfruta cuando llega el chaparrón. Y agregabas “Coordino cuatro cosas: mano derecha, izquierda, respiración del canto y respiración del bandoneón”
    Vos que tenés labia, contame una historia.
    Metele con todo, no te hagas rogar.
    Frename este absurdo girar en la noria
    moliendo una cosa que llaman "verdad"...
    Contame una historia distinta de todas;
    un lindo balurdo que invite a soñar.
    Quitame esta mufa de verme por dentro
    y este olor a muerte de mi soledad...

    También Europa supo de tu calidad interpretativa. Fana de Racing hasta los huesos. Querido y admirado por miles, resistido por otros. Extrañabas a Buenos Aires y sus noches, y en las noches añorabas a tu Ballesteros. Volvías de vez en cuando. Después de los cincuenta sentiste que la tierra que escuchó tu primer llanto te llamaba. Y venías. Y departías con los amigos sones y canciones. La noche. Amabas la noche. 
    Fue a finales de los noventa cuando en una ancha y cargada mesa contaste lo del “bandoneón blanco”.

    “Lo del bandoneón es simple… cuando comencé a mezclarme con los rockeros en los recitales, con Charly, el Flaco Spineta, Fito…  fue entonces cuando los pibes cantaban tango y nosotros rock;  creí que una manera de unir estas vertientes era aportando un color diferente al fueye… que fuera el fueye del rock, y encargué uno blanco. Y desde entonces en todos los recitales con los pibes fue con ese… con el blanco que tenía rock y tango en sus teclas”. Allí estaba el estigma del instrumento blanco…

    Decime bandoneón que tango hay que cantar
    no ves que estoy muriéndome de pena
    yo se que en tus archivos se quedó
    un tango que Gardel nunca cantó.

    Que tango hay que cantar, decime bandoneón
    yo se que vos también lloras de amor
    tuviste un desengaño como el mío
    la noche que Malena se marcho



    Te viniste para las sierras, “De Carlos Paz todo me queda cerca” decías. Apostate fuerte a la voz de tu piba. También tanguera. Movías la lamparita cuando “Pasional”  se hacía carne desde tus entrañas; o la aguardentosa voz del ex colectivero Polaco te pegaba en la nuca….
    Ya ves,
    el día no amanece,
    "Polaco" Goyeneche,
    cantame un tango más.
    Ya vez,
    la noche se hace larga,
    tu vida tiene un carma,
    cantar, siempre cantar.
    Tu voz,
    que al tango lo emociona,
    diciendo el punto y coma
    que nadie le cantó.
     
    Tapin de buen cantor de tango y más, gran bandoneonista, Rubén Juárez
     


    De estómago generoso, y amigos de madrugadas eternas. Si hasta el mismo Nano Serrat te apretaba desde el teléfono “cuidate Rubén, cuidate hombre”. Reíste a carcajadas cuando dijeron que te habías dado un pico con Charly. Eras una porción enorme del sentimiento tanguero

    Dandy,
    ahora te llaman
    los que no te conocieron
    cuando entonces eras terrán,
    porque pasás por niño bien
    y ahora te creen que sos un gran bacán;
    pero yo sé, Dandy,
    que sos un seco, y en el barrio
    se comentan fulerías, para tu mal...
    cuando sepan que sos confidente,
    tus amigos del café te piantarán.
    Has nacido en una cuna
    de malevos, calaveras, de vivillos y otras yerbas...
    Sin embargo, ¡quién diria!,
    en el circo de la vida siempre fuistes un gran chabón.

    Luego de una larga e intermitente  lucha para recuperar la figura, justo te fue a ensartar un cáncer de próstata. Y la estiraste todo lo que el lomo te aguantó. Esta semana, a los 62, en una clínica porteña y rodeado de tus hondos afectos, con el fueye pegado al suero… entonaste tu última estrofa. Te fuiste.

    Se me gastaron las sonrisas de luchar.

    Luego la verdad,  que es restregarse con arena el paladar y ahogarse sin poder gritar…

    La muerte puede gritar pero siempre llega en silencio… y en silencio se llevó una caja de talento llamado Rubén “Gordo” Juárez.
     
     
    Miguel Andreis.  Semanario El Regional, Villa María, Córdoba, Argentina
     
     
    Las fotografías pertenecen al portal oficial de RUBÉN JUÁREZ



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    Historia del Tango, Paris en su temática

                                                                  María Garay en su gira europea, que ha incluido a la ciudad de París en Francia, amante del Tango Argentino

    Tangos con París o Francia en su temática:

     
     
    La que murió en París            Canaro en París                     Mimí Pinzón
    Araca Paris                            Francesita                              Corrientes y Esmeralda
    Comme il faut (de Arolas)     Place Pigall (Arolas)             Griseta
    Margarita Gauthier                 Ivette                                      Madame Ivonne
    El Marne (Arolas)                   Silencio (*)                             Ivón
    La viajera perdida                   Margot                                               Anclao en París
    Claudinette                             Margó                                     El tango en París (**)
    Sans Souci                             Champagne Tangó                A Montmartre
    Chau París                             Parisien
     
    …y unos veinte temas más de menor trascendencia.
     
    • Varios de estos tangos figuran en los repertorios de muchos cantantes y orquestas actuales y están registrados en discos por los grandes artistas del tango desde 1920 a la actualidad.
     
    • Gardel ha sido un gran difusor de temas parisienses posiblemente influenciado por su madre francesa (francés tal vez él mismo) y porque varias de sus mejores películas se filmaron en las cercanías de la capital francesa.
     
    • EL artista francés más destacado dentro del tango es Eduardo Arolas, que llegó de pequeño a Buenos Aires. Uno de los grandes bandoneonistas y autores de los años 10 y 20 del Siglo pasado, actuó alternativamente y por largas temporadas en Buenos Aires, Montevideo y París, donde murió en una pelea nocturna por temas pasionales.
     
    (*) El autor se inspiró en la viuda del presidente de Francia que perdió en la primera guerra mundial a cinco hijos… “hoy son cinco medallas…que por cinco héroes le premió la Patria…silencio en la noche, silencio en las almas”. Tema muy famoso también popularizado por Gardel.
     
    (**) Espectáculo de teatro del mismo nombre de gran suceso en Buenos Aires, donde se reflejaba en los años 30-40 la sucesión de éxitos y la vida de los argentinos en París.
     
     
    Siempre  Borges decía:
     
    “El argentino es un italiano que habla español, quiere ser francés y lo dominan los ingleses”
     
     
     
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